Deseo

salome-de-masses

La música cesó. Alzó la mirada antes de ponerse en pie. Muy despacio se levantó dejando ver su torso lleno de transparencias y sus piernas desnudas.

En un principio no pensó llegar a tal punto. Pero la idea le golpeaba fuerte en la cabeza y a medida que la música aceleraba, su odio la acompañó en cada golpe de cadera.

El rey gritó de alegría y ella satisfecha, hizo una reverencia aprovechando para mirar de reojo la satisfacción de su madre.

-Puedes pedir lo que quieras. Soy un hombre de palabra y cumpliré lo que quieras.

-¿Todo lo que yo quieras?-. Se acercó al rey.

-¡Todo!. Joyas, oro, ¡un palacio!

Se detuvo delante del trono recuperando el aliento y dejando flotar su aroma como un aura que embriagaba a su alrededor.Se arrodilló dejando caer su cuerpo a los pies del monarca. Sus pechos tocaron las piernas del soberano y sintió como le provocaba un escalofrío.

-Dime hija-. Le agarró el rostro. -¿Qué es lo que más deseas?

-Quiero la cabeza del bautista.

Todos callaron. Salomé sonrió.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s