#Recomiendo leer: Media vuelta

El gordito, así es como su autora y yo, llamamos a este libro. “Media vuelta” ¿Por qué ese título? Por el significado de dar un giro de 90 grados, porque de eso se trata dar un cambio en la vida, de dejar ese camino y darse la vuelta. Y en esos giros, conseguir disfrutar deSigue leyendo “#Recomiendo leer: Media vuelta”

Ella es mi ejemplo

Ella volvió esa noche, como todas las otras anteriores, a levantarse sin hacer ruido. Aunque se ahogaba entre suspiros que la dejaban como una pobre sin aire, intentó arrancarse una sonrisa desde las entrañas, pero le dolió hasta las tripas. Al mover la cabeza recordó el vacío de los pendientes, aquellos que se ponía, largosSigue leyendo “Ella es mi ejemplo”

“Estructura narrativa” de Augusto López, el mapa al éxito

Todo y mucho se ha escrito sobre novelas, poesía, relatos; en definitiva, de la escritura creativa. Pero pocos se han centrado en algo tan inmensamente importante como la “Estructura narrativa”. Y es que, para construir algo, cualquier cosa, sea lo que sea, necesitamos algo que nos guíe. Imaginemos que queremos hacer una casa, o unSigue leyendo ““Estructura narrativa” de Augusto López, el mapa al éxito”

En el sopor

Mirarse al espejo es como cuando se trabaja al público. Se ve con claridad los defectos, lo que hay que arreglar que a priori, nadie ve. Si estás guapo o guapa, y si has venido hoy o no. Pero la gran diferencia es cuando, en vez de rellenar estanterías hay que llenar arrugas. Por loSigue leyendo “En el sopor”

Alma

Él se levanta de la cama. La mira. Primero lo hace con desprecio de verla aún allí. Después, ese desprecio le hace tenerle pena. Tiene pena de despreciarla. Y esa pena hace que la desprecie más. Ella duerme con tranquilidad. Con sumo cuidado se marcha sin despertarla. Ella lleva despierta toda la noche y seSigue leyendo “Alma”

Se ahogó la hormiga caminando sobre el olivo

Subía la cuesta una viuda sin aliento, buscando algún muerto para llorar. Vi tu imagen reflejada en el vestido de la viuda que andaba. Tiraba del velo, cortaba flores. Tu imagen reflejada. La primera vez que lloré contigo, recitábamos poemas, bebíamos letras. Mojábamos el agua y pescábamos planetas. Se paró una viuda que subía unaSigue leyendo “Se ahogó la hormiga caminando sobre el olivo”

#Recomiendo #leer “Hoy no hay culpables” de Ana Gómez Perea

Es muy fuerte el orgullo que se siente cuando uno mismo, cuando se aventura en sacar su primer libro. Pero es muy curioso y, sobre todo, muy satisfactorio, cuando lo hacen otras personas a las que tú quieres tanto y sin darte cuenta, han estado contigo siempre. Es el caso de Ana Gómez, una manchaSigue leyendo “#Recomiendo #leer “Hoy no hay culpables” de Ana Gómez Perea”

Sueño

Soñé que tenía un sueño. Que no existía vida sin males, que las tristezas huían por las puertas, lejos de mí. Que no existían vidas, sino sueños. El viento era cálido como aquellas tardes frías de verano. Se hacían pequeños remolinos de aire que levantaban papeles raspando las paredes en la hora de la siesta.Sigue leyendo “Sueño”

Aparece

Aparece la luna con mandil de lunares perfume de rosas y sonrisas de azahares. Perdida en el monte queda, la vecina que lava manteles, carcomidos por bautizos con agua de claveles. Montados a caballo civiles en busca de un gitano. Con las frentes de charol sin pena y las manos de frío marmol. Paran aSigue leyendo “Aparece”

Anocheció

Anocheció sin darme cuenta, sólo cuando salió la luna me dolieron los pechos. Y sin nadie a quién amamantar, tuve más sed. Cerca de allí, de aquel lugar, cualquier lugar; me senté. Desnudé mi torso al viento que me acompañaba con algo de violencia. Derramé sobre las flores y plantas la leche sobrante de miSigue leyendo “Anocheció”

Cualquier bar

Me dolían los labios de no besarte. Sentado, abrazado a una copa me anestesiaba para dejar de sentir. Pero empezó, como daño colateral, a dolerme los ojos de no llorarte.  Imaginaba que no despertabas recostada en las luces del alba. Fumaba, sin saber respirar, intentando hacer pequeños círculos de humo grises que se transfiguraban conSigue leyendo “Cualquier bar”

Anoche creo que soñé

Riendo me tumbé, guardando debajo de la cama, en una caja vieja de zapatos; el sol. Tiré por la ventana las manillas del reloj dejándolo en sillas de ruedas. Mi taquicardia extrema, me tranquilizó. Sentí levantar con poca ansia la sabana junto a mí, para notar entre suspiros ese juego que no se jugaba aSigue leyendo “Anoche creo que soñé”

Llora el alma sin consuelo tras abrir en canal el pecho

He arrinconado un recuerdo. Una emoción que se ha perdido. Cogida de mi mano la llevo bajo mi alivio. Te la entrego a ti. —Aquí tienes tu sentir. Cierro tu pecho rajado y tu alma deja de llorar. —No pierdas más el corazón. Tu vecino se queja: Se le empañan los cristales, una mancha enSigue leyendo “Llora el alma sin consuelo tras abrir en canal el pecho”