En el sopor

Mirarse al espejo es como cuando se trabaja al público. Se ve con claridad los defectos, lo que hay que arreglar que a priori, nadie ve. Si estás guapo o guapa, y si has venido hoy o no. Pero la gran diferencia es cuando, en vez de rellenar estanterías hay que llenar arrugas. Por loSigue leyendo “En el sopor”

Se ahogó la hormiga caminando sobre el olivo

Subía la cuesta una viuda sin aliento, buscando algún muerto para llorar. Vi tu imagen reflejada en el vestido de la viuda que andaba. Tiraba del velo, cortaba flores. Tu imagen reflejada. La primera vez que lloré contigo, recitábamos poemas, bebíamos letras. Mojábamos el agua y pescábamos planetas. Se paró una viuda que subía unaSigue leyendo “Se ahogó la hormiga caminando sobre el olivo”

Sueño

Soñé que tenía un sueño. Que no existía vida sin males, que las tristezas huían por las puertas, lejos de mí. Que no existían vidas, sino sueños. El viento era cálido como aquellas tardes frías de verano. Se hacían pequeños remolinos de aire que levantaban papeles raspando las paredes en la hora de la siesta.Sigue leyendo “Sueño”

Anocheció

Anocheció sin darme cuenta, sólo cuando salió la luna me dolieron los pechos. Y sin nadie a quién amamantar, tuve más sed. Cerca de allí, de aquel lugar, cualquier lugar; me senté. Desnudé mi torso al viento que me acompañaba con algo de violencia. Derramé sobre las flores y plantas la leche sobrante de miSigue leyendo “Anocheció”

Anoche creo que soñé

Riendo me tumbé, guardando debajo de la cama, en una caja vieja de zapatos; el sol. Tiré por la ventana las manillas del reloj dejándolo en sillas de ruedas. Mi taquicardia extrema, me tranquilizó. Sentí levantar con poca ansia la sabana junto a mí, para notar entre suspiros ese juego que no se jugaba aSigue leyendo “Anoche creo que soñé”

Llora el alma sin consuelo tras abrir en canal el pecho

He arrinconado un recuerdo. Una emoción que se ha perdido. Cogida de mi mano la llevo bajo mi alivio. Te la entrego a ti. —Aquí tienes tu sentir. Cierro tu pecho rajado y tu alma deja de llorar. —No pierdas más el corazón. Tu vecino se queja: Se le empañan los cristales, una mancha enSigue leyendo “Llora el alma sin consuelo tras abrir en canal el pecho”

Tu piedra en el camino

¿Qué haré aquel día cuando no pueda ir contigo? Cuando llores con el pecho en un puño y brinques como un sapo. Cuando grites con sordera y gimas en un placer fingido. Cuando pronuncies otros nombres, tal vez el mío entre ellos, y no tengas ningún suspiro. Cuando cantes esa canción que esté de moda.Sigue leyendo “Tu piedra en el camino”

Día

Algún día, se oirán como caen los ángeles desnudos del cielo, en algún momento que no esperemos, que pase nunca más. Algún día, se quitarán las ropas las monjas recatadas, para sorprender a las nubes que sinceras, ni las miran. Y cuando llegue aquel día, ese momento que no nos llega. Sonreirán los pájaros conSigue leyendo “Día”