#Recomiendo #leer “Hoy no hay culpables” de Ana Gómez Perea

Es muy fuerte el orgullo que se siente cuando uno mismo, cuando se aventura en sacar su primer libro. Pero es muy curioso y, sobre todo, muy satisfactorio, cuando lo hacen otras personas a las que tú quieres tanto y sin darte cuenta, han estado contigo siempre.

Es el caso de Ana Gómez, una mancha letras de profesión oculta, tan oculta que ni ella misma sabía (o quería darse cuenta), que era una escritora en potencia. Con “Hoy no hay culpables”, saca al ruedo de las librerías un libro de relatos, tan sumamente precioso, como una alegoría al buen escribir. En este conjunto de páginas, recoge desde uno de sus primeros relatos (que recuerdo leer cuando era compañera de pupitre literario), hasta los más nuevos. Y sorprende que todos, no uno ni dos, sino todos; son una magnífica lanzadera para hacer con ellos películas enteras. Su pasión se regreja en cada letra y en la forma que tiene que contarte.

Yo en particular me quedo, con esa mujer que tiene un cierto problema en el cementerio mientras visita a su madre. O los recuerdos del verano, que mecen la memoria, que incluso, huelen crema de sol y salitre. Y los cortos, que se hacen inmensos.

Ana se ha formado y sigue formándose, (bueno ella ya está formada, pero me refiero literariamente); en los talleres de escritura creativa de Mitad Doble. Los dos, hemos tenido la gran suerte de formar parte de los alumnos de nuestro admirado Augusto López, el cual ha formado a ya, muchas generaciones de escritores y escritoras de Málaga. Con Ediciones del Genal y Mitad doble, ilustración y maquetación de Carmen Larios, sale a la luz un mundo lleno de Ana.

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#Recomiendo #leer : “Hôzuki, la librería de Mitsuko” de Aki Shimazaki

Aki Shimazaki, ha sido la persona que con una gran delicadeza, y con unas letras que se me han antojado más como cuchillas que como letras en sí; me han arrancado la venda de mirar más allá de lo que siempre miraba.

Yo, que trabajo de forma esporádica como librero y que soy monitor de talleres en una librería, hizo que profundizar en el libro fuese una delicia. De hecho, jamás voy a olvidar cómo llegó a mí, ese mismo día trabajaba en la Librería Proteo de Málaga, me tocaba hacer una devolución de libros, y aburrido en la monotonía de reírme mientras pasaba ejemplar por ejemplar por el ordenador, me paré a hojearlo. Al principio fue su cubierta la que me llamó la atención (ejemplo de que siempre un buen diseño es primordial), después miré de qué trataba e hice un pequeño paseo por sus páginas. Intenté de muchas maneras buscarle el estilo, pero esa profundidad, la fuerza y su compleja forma de ir al grano, hacen que me perdiese entre las líneas.

Un hijo sordomudo, una librería; un día entra una mujer con su hija: todo cambia. Ese pequeño gesto, ese pequeño día a día que tenemos, puede hacer que para nosotros, o para cualquiera, le cambie su vida. Igual que la entrada de este libro a mi vida, en un día cualquiera.

Me fascina lo nuevo, lo nunca visto, y aquí encuentro un mundo nuevo en el que leer se convierte en una aventura llena de aparente fragilidad.

#Recomiendo #leer : “Oficialmente prescindible” de Daniel Henares

Hace ya bastante tiempo, que en los talleres de Mitad Doble, hemos apostado por darle la oportunidad a los alumnos de conocer, y vivir, el mundo editorial. De mano de mi compañero y amigo Augusto López, la colección Micronovelasde los talleres, ha conseguido mostrarnos a unos nuevos talentos, que vaya, vaya, si vienen con fuerza.  Micronovelas cuenta con un precioso formato y diseño, con ilustraciones de Sandra Carmona y con un precio totalmente asequible a todos: 3 €

Me quedo con Daniel Henares (clic en su nombre para visitar su blog) y su pequeño libro-relato “Oficialmente prescindible”. Entre tantas razones, por tocar de forma tan sencilla y natural el mundo de la ciencia ficción como si fuese pan comido. Por otra razón, es por su pluma (que no tiene en el mal sentido de mi cerebro), sino por sus letras. Y es que Dani, es un genio que hace de una historia aparatosa y complicada, algo sencillo.

“Oficialmente muerto” nos relata la oportunidad que tiene el ciudadano de poder contratar, por supuesto al Estado, un servicio de asesinatos. ¿Por qué? Por miles de otros motivos que nos desvela su autor. ¿Para qué lo hace?, otro de esos motivos que descubrimos. Uno de esos día, toca a la puerta de la protagonista, un oficial de este servicio y comienza el debacle: ¿Qué hago? ¿Vienen a por mí?

#Recomiendo #leer “Crónicas del mal amor” de Presina Pereiro

El amor, un bálsamo para el alma cuando es correspondido, pero una tortura cuando no es así. El llanto se vuelve el diálogo del dolor, la tristeza el semblante y lo que una vez, en tantas novelas, era el fin adecuado y que justifica todos los medios para conseguirlo; para el personaje es el camino del sufrimiento en cada una de las páginas .

El imperio Otomano que se enfrenta en la cruel (y desconocida para muchos) batalla de Lepanto. En la que el gran emperador español, se enfrentó de forma directa por el control absoluto de Europa y el Mediterráneo. Y ese gran acontecimiento, que marcó un antes y un después, hizo que cambiase el rumbo de los acontecimientos para una simple embarcación y una mujer.

Presina Pereiro, no nos intenta dar lecciones de historia, sino de vida. En la que después, de esa gran batalla naval, crea un personaje duro, con una personalidad sometida ante una cristiandad que se impone por la fuerza. Su maestría en las letras es algo que me llamó la atención desde el primer párrafo. Siempre, los escritores que se documentan en exceso, nos intentan volcar hasta la saciedad, de aquello que saben; pero en este caso no. Las pinceladas históricas, son únicamente para ambientarnos. La Sevilla capital que comercia con los vencidos, el dolor reprimido de los personajes, que son trasladados a una Málaga que se aprovecha de las desgracias ajenas; y en el centro de todo, ella: la mujer.

Yo, que adoro el papel de la mujer en la literatura, me enamoré del poder hipnótico del la forma de narración de la novela. Escrita de una forma muy personalista, me mostró qué pudo sentir la mujer de aquella época, en la que, arrancada de su mundo, es vendida, violada y sometida por otra cultura y por el hombre. Su mundo, desmoronado y sumergido en aquellos barcos perdidos en el mar, se sumerge además su futuro, su amor y su vestido de amor.

Los suspiros de Augusto, Carlos y Sandra

Suspirar es un acto que relaja cuerpo y mente. Que si mientras bostezar, es un acto de oxigenación del cerebro, suspirar oxigena el alma. El suspiro puede ser debido a la tristeza, a echar algo de menos, por melancolía… 


Pero también podemos suspirar por otros menesteres, como por ejemplo, por placer, por erotismo, por sexo. Pero no sexo del que ahora estamos acostumbrados, y por la palabra sexo en sí, que nos confunde. Una caricia, una mirada, un susurro puede ser sexo. No el contacto genital y mínimamente espontáneo es sexo, a veces eso es tan efímero que se queda en “se”. 

Augusto López, Carlos Bolívar y Sandra Lara, nos traen con Mitad Doble ediciones: Pequeña enciclopedia de suspiros. Un libro de relatos, poesía, prosa poética; acompañado de fotografías, miradas, erotismo. 


Cada uno de los artistas, en su modalidad, es un profesional y un experto en aquello que hacen. Me refiero a texto e imagen, más allá de ello, en el erotismo carnal, no cabe duda que son doctorados. 

Nos llenan de suspiros por saber e imaginae más. Por llenarnos de placeres, de otorgarnos la posibilidad de tener entre nosotros un libro atemporal; como aquel que nuestros abuelos de los abuelos, ocultaban por su picardía. Pero esta vez, llenos de un amor incomparable, a la belleza. 


En cualquier librería que se solicite podemos hacernos con un ejemplar. Y sinceramente, yo no lo dejaría pasar (suspiro). 

Pequeña música nocturna, de Liliana Díaz Mindurry


Conocer a Liliana, la autora de “Pequeña música nocturna”, ha sido un enorme placer, y ser su maestro de ceremonias presentando sus libros en la Librería Proteo-Prometeo; ha sigo una gran experiencia. 

Liliana es una gran mujer de letras, con una vida llena de experiencias novelescas, que han logrado hacer de ella un mujer fuerte y a la vez de enorme accesibilidad. Charlar con ella, si logran tener la oportunidad, es magnífico. No solo porque sabe ciertas cosas que te deja boquiabierto, sino porque además, comparte esas ideas de sobre qué es la literatura que las compartes con ilusión: “La literatura no organiza el caos, para ello ya está la ciencia. La literatura te sumerge en los agujeros negros para hacerte pensar”. 

Su prosa la recomiendo. Esa, tan personal forma de adjetivizar y construir a los personajes, es algo que yo particularmente adoro. Expresiones llenas de desgarro, que hacen que odies a sus personajes y que el texto te pegue una fuerte bofetada. Una gran instrospección que logra situarnos en lo que piensa y siente. A mí me recordó a un New Roman francés renovado, aunque la autora ni quiso ni fue su intención. 

Hans Küng, mi #teólogía de cabecera


Yo quise ser teólogo, de hecho, nunca he renunciado a ello; pero la incompatibilidad de horario (y la pasta, porque una carrera es una carrera), me ha llevado a estudiar diversos maestros en la materia. Pero sobre todo, uno de los que me encantan, es Hans Küng.

Este sacerdote alemán, fue compañero del Papa emérito Benedicto XVI, y antes de que este mismo fuese santo padre; condenó y retiró la cátedra de enseñanza a Küng. Es curioso, como nuestra madre la Iglesia (porque a todo esto soy católico), continúa con esa regla de madera ajusticiando a todos los malos alumnos que intentar ver otras perspectivas que a ella misma no le interesa ver.

Todo es complicado en las ciencias, mucho más cuando esa ciencia es la teología, en la que si la resumimos su modo de actuación sería: en lo más alto tenemos la PALABRA, el evangelio – el cual se ve interpretado por el Magisterio – este no puede ser cambiado a no ser que se reinterprete el propio evangelio, y hayan antecedentes que así lo puedan llevar a cabo – y la pescadilla que se muerde la cola.

Küng tiene para mí, un par de libros fundamentales:

  • Ser cristiano
  • La iglesia católica
  • La mujer en el cristianismo
  • Jesús
  • Credo

Y es algo que recomiendo por la frescura y simpleza de comprensión de sus textos.

Sucedió en Málaga


La mejor forma de conocer el lugar que nos cobija, aque de nuestros ancestros, o ese del que nos hemos enamorado; es por su historia. Nos dicen que también por su comida, su gente, sus costumbres… pero esto es más márqueting turístico que otra cosa. Nada, nada etenderémos sin la historia. 

Recientemente, muchos medios de comunicación, ponen a Málaga como la mejor ciudad de España (y a veces de Europa y por qué no del mundo), para vivir. Su enclabe geográfico, rodeada de montañas y la regulación del mar, crean una temperatura única. Su carácter cosmopólita la hacen abierta y sincera. Y es por tantas razones, que le debemos un testamento. 

En forma de relatos, con el nexo de unión de una Málaga milenaria, mayor (que no vieja), Patrick nos sumerge en ciertos acontecimientos que debemos, no solo conocer, sino apreciar. Con este libro de “Sucedió en Málaga” comenzamos de forma seria, a plantearnos crear de forma literaria ese testamento que le debemos. 

¿Qué tiene este libro que no tengan otros que ya hablan de Málaga y su historia? En primer lugar, la pasión de sus letras y la humildad del autor. 

Mientras otros autores, utilizan la ciudad como vía de expiación, la adoran con la boca chica y la explotan de vistas para fuera dándose golpes en el pecho, como fariseos en mitad del templo para lucirse. Este en concreto nació de la admiración por la ciudad, y el miedo de no estar a la altura de ella. Ha logrado pues, no solo convencer al público sino ser un total éxito de ventas. 

Recomiendo que conozcamos algo de nuestra historia, del mejor modo, que sumergidos en esta obra. 

#Reseña “El chico de las estrellas”


Cogí el libro “El chico de las estrellas” de Chris Pueyo con bastante incredulidad, no me fío de los libros escritos por blogueros, youtubers, booktubers o pornotubers. No porque no confíe en la capacidad que puedan o no tener, sino porque aparecer en internet (incluso yo), no te hace un gurú-sabelotodo. La verdad, que no tiene mucho, cambios de tamaño y formato de letras, historia sencilla, incluso plana; pero me recordó algo: un poco a mí. No al yo actual, ni tampoco a mi pasado adolescente, pero esas similitudes.

El libro no es nada del otro mundo, se podría clasificar dentro de esos libros juveniles para pasar el rato; pero sí tiene algo que me conmovió y me gustó. El que tratase de forma directa el amor adolescente homosexual, que no se cortase un pelo sobre sus problemas y la no aceptación. E incluso, el hijoputismo de un cabrón que se aprovecha del protagonista.

Por ese lado, creo que es un libro que todo adolescente debería leer.

Trasmundo

Buscar una historia. Hoy es de esos días en los que lees, pero no ves nada. En los que ha pasado varios días iguales, te das cuenta que han pasado meses, en que no encuntras nada. La inspiración ha desaparecido, y sólo lo pones con tilde porque odias a la Rae y sus normas, y te hace más gracia que ayer el emoticono de la caca que sonríe. 💩

En la montaña de libros esta Trasmundo, una colección nueva de micronovelas que nace en los talleres de escritura creativa y ve la luz en la editorial de Mitad Doble. Una obra escrita por uno de los alumnos, compañero de letras y amigo, Antonio Luis Gómez Molero. Lo leo. 

Encuentro ese mundo, que me provoca un pellizco enorme en el pecho. Es increíble, ese pellizco es inmenso, se agarra al pecho con desesperación y yo, me siento un discapcitado de las letras. ¿Leerse este libro? No. Este pequeño libro hay que desgustarlo, vivirlo. 

Mi más enorme enhorabuena. 

Termino de leerlo y a mi lado, la inspiración. 

#Reseña “Lo que el viento se llevó”


Todos hemos visto la película, una bellísima actuación, un levantamiento de ceja hasta el punto de partirse en dos, la mano alzada jurando a Dios y un no parar de imágenes que han pasado a la historia del cine. ¿Pero y su libro?

Lo que el viento se llevó” es la única novela que escribió Margaret Mitchell. Y creo que cuando lo hizo se quedó con el potorro bien agustito. Para mí, una obra maestra de la literatura. Creo que lo bueno de la película, de la cual es totalmente un calco del libro, es precisamente eso: ser totalmente exacta. Es cierto, que cuando lees la novela, descubres mucha más trama y dos curiosidades. Una es que el personaje principal es mucho más complejo, con más personalidad y fuerza que el desarrollado en la película. Y la segunda es que la frase estrella es otra.

Es un libro extenso, sí, pero ¡basta ya de tantas simplezas a la hora de leer y escribir! A veces, (para mí la mayoría de las veces), es más gratificante poder encontrar piezas extensas de descripción.

Lo recomiendo, lo amo y envidio.

Murakami y el Diazepam


Murakami, recorriendo la senda del Nobel que nunca llega, con un estilo propio y bien definido. Aquel que nos ha traído un gran números de obras literarias y tiene tantos seguidores. Yo no.

La verdad respeto mucho a todos los escritores, yo mismo para hacer una obra tengo que sufrir sudores y lágrimas para conseguirlo; pero me tomo la licencia (porque me da igual que nadie me la otorgue), y digo abiertamente que no soporto a Murakami.

Creo que es muy sano, poder decir con total libertad que no aguantamos a tales escritores o estilos literarios, al igual que decimos que nos encanta algunos de ellos. No por hacerle la pelota a un escritor tan famoso, te va a conocer más, y te va a leer; y mucho menos lo hace un buen escritor. Eso mismo podríamos llevarlo a otros territorios literarios locales…

Conocí “Tokio Blues” como regalo que me hizo mi amiga y escritora Malú Porras, y yo que devoro cada libro de cada temática diferente que cae en mis manos, decidí que era el momento para poder descubrirlo. Para empezar, tampoco lo veo nada del otro mundo, un lenguaje normal, tampoco veo en él un Tolstoi. Todo basado en una cultura oriental en la que todo es oscuro, todo es tristeza, o que la poca alegría que podemos vislumbrar es por la tristeza de un acontecimiento. Triste, triste, triste, triste… en definitiva, que para poder leerse a este autor hace falta tomarse un diacepam o cualquier otro ansiolítico.

Paulo Coeló o no lo coas


Hablar de Paulo, ese escritor pseudo gurú de la autoayuda, es un terreno que para muchos está claro: vende humo facilón. Y yo, en ese punto, no voy a cambiar nada. Pero… quiero defender dos de sus obras. 

Por un lado tenemos “A orillas del río piedra me senté y lloré”. Adoro este libro, simple y bien escrito, con un título precioso y una pequeña intro romántica. Además una reflexión sobre el amor, desde un punto religioso, bastante interesante y que me hizo pensar. Un libro que no parece de este escritor. Es cierto que utiliza tópicos, y que sus frases son facilonas. Pero me encantó. 

Y su obra por excelencia, “El alquimista”. Es posible que llegase a mis manos en el momento más adecuados, en los que tienes que leer ese libro concreto. Pero me enamoró. Sí, cierto tópicos, búsquedas, pensar, autoayudas. Pero creo que a veces, nos hace falta que aunque de manera facilona y simplista, alguien nos haya metido un rollo universal de conspiración cósmica. En este mundo en el que ni los capitalistas creen ya en el capitalismo, y nadie cree en nada. ¿Por qué no una conspiración cósmica?

En cambio, Verónica decide morir, sobrevalorada. La típica que esperas más de lo que te dan. Un libro gatillazo que te deja a medias. 

Y a partir de ahí, todo lo mismo. 

De Málaga a Shangay, no un adiós. 

  
Hoy estoy triste. Aún no he llorado, quiero hacerlo, aunque él era siempre el maestro de la sonrisa. Hoy Málaga, ha amanecido lluviosa, con un gris poco de abril. Quizás siga aguantando las ganas de llorar, aunque llevo tres horas para hacer este texto, evitando hacerlo. 

Yo era su Aladino, él mi genio. Y hoy, Shangay Lily se mete en ese maravilloso universo de donde salió. Quizás muchos no conocieron, no conozcan, o lo tilden de lo que sea… Él era un genio. 

Tantos recuerdos que me llenan, sus abrazos. Su risa apasionada. Su mirada llena de un brillo de tristeza, pero esa tristeza de saberse dispuesto a todo y a todos. 

  
Shangay, me debías un prólogo. Me lo prometiste. Es cierto, tenía que enviarte el texto, y fui muy huevón. No te quise decir que aún no estaba listo, ja ja ja ja, me hubieses regañado: “My darling, ¿me estas poniendo los cuernos y no escribes? Venga mi príncipe, que tienes que invitarme a buenos restaurantes”. 

Hoy estoy muy triste. Tú en el teatro, diciendo grandes verdades. Después en la plaza de la Merced, hasta a deshoras enredando conversaciones. En el coche cantando Mina Mazzini con esa, tu voz. La que me arrepiento de no haberte llamado más. 

Ahora se abre un poco las nubes, poco. Un rayo de sol, que imagino, eres tú, se abre creando un tono anaranjado. Ya sabes cómo es la ciudad del paraíso, que se deja hacer el amor por el mar y su caleta. Me doy cuenta que es el camino, de Málaga a Shangay. Lloro. 

Jueves, otro santo

  
Se me parte el jueves santo. Entre recuerdos de una niñez amada y el dolor en la lejanía de aquí. 

Calle Ancha del Carmen, con olores a pescaito malagueño, de una derribada Casa Flores. El empedrado, que ha sobrevivido a guerras y hambres. Y el abrazo del frío por esperar, al Cristo Chiquito. 

Los que pasan desnudez, faltos de misericordia, que ayunan en un obligado Viernes Santo pepetuo. Que lloran por que no saben de risa, y acunan otro tipo de frío, la indiferencia. 

Recuerdo que escapaba corriendo, en busca de la que era mi señora, señora con buque insignia, Esperanza. Y siendo verde, me vestía de morado, porque la talla del Dulce Nombre de Jesús nazareno del paso, me transmitía paz. 

Llueve sobre los campos de refugiados. 

La campana suena, el trono más barroco, más de lujos, se luce en Málaga. 

Alguien deja de llorar. Otro llora. 

No quiero lujos para representar, ni poner a los pies. El alma es lo único, que yo me pregunto. Debemos ponernos poner a los pies los unos a los otros. 

Jueves.